Navegar por la red a veces nos hace toparnos con pequeñas perlas, que bien podrían quedarse en simples vídeos curiosos y divertidos, bien analizados sirven de gran provecho. El que hoy merece nuestra atención es el de un comerciante chino que se dedica a vender algodón de azúcar en un puesto callejero, hasta ahí no se diferenciaría en nada de otros trabajadores dedicados a este dulce y tradicional oficio.
Pero he aquí lo genial del vídeo, el cómo la creatividad puede servir de vehículo diferenciador respecto a la competencia, logrando no sólo que se destaque frente a ésta y por consiguiente se atraiga a más público, el cual puede convertirse en una buena parte en cliente, sino también viralizar el producto o la marca en cuestión. Y sino, no tenéis más que ver el número de visitas que tiene el video, más de 3 millones.
Un claro ejemplo de que invertir en creatividad reporta beneficios y que en épocas de crisis las empresas deberían recortar antes de otros sitios, que del lado creativo o de innovación y desarrollo. ¿Porqué no empezarán por recortase muchas cúpulas directivas esos sueldos millonarios que poseen?