El presidente venezolano, Hugo Chávez, falleció este
martes en Caracas a las 16.25 horas (21.55 hora peninsular española), según ha
anunciado oficialmente el vicepresidente Nicolás Maduro. Maduro ha dado la
información rodeado de ministros del gabinete en una cadena de Radio y TV
transmitida desde el vestíbulo del Hospital Militar de Caracas, donde se hallaba
ingresado el presidente desde el 18 de febrero.
Algunas fuentes, sin embargo, sostienen que Chávez habría muerto a las 7 de la mañana -nueve antes de lo indicado por el Gobierno- y en Cuba, y que posteriormente su cuerpo habría sido trasladado hasta Caracas, mientras la cúpula militar, Maduro y otros cargos planificaban los pasos a dar.
Su vitalidad y actividad frenética sufrieron un duro revés en junio de 2011, cuando fue operado de urgencia en La Habana. Entonces dijeron que era por un absceso pélvico, pero la realidad demostró poco después que se trataba de un cáncer. Quince días después regresaba al quirófano para extirparle un tumor cancerígeno en el abdomen, sobre el cual el propio presidente informó sin detenerse en detalle de la profundidad de la enfermedad. No obstante, a pesar de que a lo largo de todo 2012 su estado ha ido deteriorándose, el secretismo sobre el tumor que padecía fue absoluto hasta después de las últimas elecciones presidenciales.
El artículo 233 de la Carta Magna del país, que fue aprobada en 1999 y reformada por referéndum popular en 2009, establece que, en caso de que fallezca el presidente de la República bolivariana «se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los 30 días consecutivos siguientes». Mientras se elige y toma posesión el nuevo mandatario, el cargo lo debería asumir de forma provisional el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. Sin embargo, Maduro se ha ratificado como vicepresidente, ha convocado las elecciones para dentro de un mes. El mandatario ha decretado siete días de luto y prepara para este viernes el funeral de Estado.
Algunas fuentes, sin embargo, sostienen que Chávez habría muerto a las 7 de la mañana -nueve antes de lo indicado por el Gobierno- y en Cuba, y que posteriormente su cuerpo habría sido trasladado hasta Caracas, mientras la cúpula militar, Maduro y otros cargos planificaban los pasos a dar.
Su vitalidad y actividad frenética sufrieron un duro revés en junio de 2011, cuando fue operado de urgencia en La Habana. Entonces dijeron que era por un absceso pélvico, pero la realidad demostró poco después que se trataba de un cáncer. Quince días después regresaba al quirófano para extirparle un tumor cancerígeno en el abdomen, sobre el cual el propio presidente informó sin detenerse en detalle de la profundidad de la enfermedad. No obstante, a pesar de que a lo largo de todo 2012 su estado ha ido deteriorándose, el secretismo sobre el tumor que padecía fue absoluto hasta después de las últimas elecciones presidenciales.
El artículo 233 de la Carta Magna del país, que fue aprobada en 1999 y reformada por referéndum popular en 2009, establece que, en caso de que fallezca el presidente de la República bolivariana «se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los 30 días consecutivos siguientes». Mientras se elige y toma posesión el nuevo mandatario, el cargo lo debería asumir de forma provisional el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. Sin embargo, Maduro se ha ratificado como vicepresidente, ha convocado las elecciones para dentro de un mes. El mandatario ha decretado siete días de luto y prepara para este viernes el funeral de Estado.